
"Y cuando todo estaba oscuro como boca de lobo, sentí su aliento glacial en mi nuca. Cada vello de mi cuerpo se erizó, dejándome una sensación de cosquilleo cuando todo pasó. Pero mientras continuaba escuchando su respiracion nada en mi cuerpo se atrevió a moverse. No fuí capaz de respirar, sentía mi garganta quemada, y mis pulmones congelados. Todo mi cuerpo era un tempano de hielo. Alguien con odio bionico, o un perro podrían percibir que mi corazon latía, mas yo no lo sentía. Y tan subitamente como ese sentimiento llegó, se fue. Despues de ese encuentro, con algo desconocido, creí no poder conciliar el sueño, al menos no esa noche. Pero antes de darme cuenta tenía el sol sobre mis ojos. Había amanecido, y dormi toda la noche, sin sueños. Proseguí mi marcha los más rápido posible, y nunca mas regresé a ese lugar."






